Nosotras fuimos 3 chicas y, desde el primer momento, nos trataron súper bien: siempre educados y amables.
Nuestra estancia fue increíble. El desayuno es incomparable, ¡acabas llenísima!
Las habitaciones las dejan preciosas, con detalles como rosas; las toallas impecables y todo muy limpio, incluso los baños exteriores.
También contratamos el transporte al aeropuerto porque salíamos muy temprano, y fueron totalmente puntuales. Llegamos con total tranquilidad.
Sin duda, volveremos a este riad.
Como punto a destacar, la ubicación es genial, en pleno centro. Lo único es que al principio cuesta un poco encontrarlo porque está en un callejón, y eso nos dio algo de respeto, pero está rodeado de casas familiares y, sinceramente, nos encantó!!