Llegamos al apartamento a la hora de cenar, y cuando fui a coger los cubiertos descubrí que estaban todos los cuchillos con pegotes. A partir de ahí nos empezamos a fijar bien en toda la casa y nos dimos cuenta que lo único que habían hecho era cambiar las sábanas y las toallas. En la cocina había manchones en las paredes, vajilla sucia, campana que daba asco.... En la terraza colillas de cigarros, y cuando fui a coger la escoba estaba llena de pelos. En fin, que cuando ves eso ya te empieza a dar asco todo, una pena.